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miércoles, 18 de agosto de 2010

LLENANDO LA VIDA DE AMOR

En el libro los 5 lenguajes del Amor de “Gary Chapman”, éste compara el corazón con falta de amor de una persona con la imagen de un depósito vacío. Cuando esto sucede, la persona lo va a manifestar con su conducta de diferentes maneras, generalmente relacionado con el tipo de temperamento que posee, puede volverse irritable, hipersensible, indiferente, superficial, etc. Este tipo de conductas no deben tomarse necesariamente como odio, sino como el pedido del corazón de la persona por una necesidad imperiosa de saberse amado

Existen diferentes eventos en la vida del ser humano que pueden cubrir por momentos esa falta de amor, conseguir una nueva relación de amistad, conocer a la “pareja ideal”, casarse, llegar a ser padres, etc.; pero muchas veces estos sucesos nos levantan por un tiempo pero al no ser sostenido por un amor camino a la madurez, tiende a desaparecer y nuevamente somos confrontados con nuestra realidad, a la espera de otro evento especial y así sucesivamente. Esta situación genera que nuestras vidas experimenten vaivenes y nuestras emociones entren en una experiencia de “montaña rusa”, un tiempo arriba y otro abajo, divertido para un juego pero no para nuestro corazón, ya que crea inestabilidad, inseguridad y temor, impidiéndonos amar con libertad. Todas estas situaciones se dan no sólo en nuestra relación matrimonial sino en el resto de las relaciones que como seres humanos valoramos.

Cuando una persona tiene su depósito de amor vacío, es posible que tome una de estas 2 actitudes extremas: Una de ellas consiste en que frente a su necesidad empiece a exigir que le llenen el depósito, se vuelve egoísta, demanda, reclama y genera discusiones cada vez que no la tratan “con amor” y es posible que llegue a la renuncia a la relación y busque una nueva relación que lo llene una vez más del “amor” que necesita. Debo añadir de paso que una nueva relación puede refrescar a la persona hasta que pasa la burbuja de la emoción y fantasía y nos empezamos a dar cuenta que la persona que tenemos al lado no es un ángel y que tiene también defectos que nunca pensamos encontrar; entonces la vida de la persona se vuelve en un cambio constante de relación tras relación hasta que pueda encontrar la persona que “realmente la ame”.

La otra actitud extrema de una persona que tiene su depósito de amor vacío es la posición de víctima, con niveles de tristeza a veces profunda y llegando a la depresión. Algunas de ellas no tienen el carácter para expresarlo verbalmente y se convierten en los héroes o heroínas que soportan todo, ofensas, maltratos verbales y físicos, abusos hasta sexuales, etc.; pero que los soportan porque sienten que no encontrarían a nadie que los ame de verdad y cuando se les expresa amor lo rechazan. De otro lado muchas de ellas a simple vista pueden verse con actitudes loables de servicio, de generosidad, colaboración y desprendimiento, pero en realidad son manifestaciones de una necesidad de querer ganarse un poco de cariño y amor.

Para que una persona pueda finalmente llegar a un nivel de amor maduro, necesita desprenderse de ambas de estas actitudes extremas; del egoísmo que ofende, maltrata y hace sentir culpable y en deuda a la otra persona, y también de la posición de víctima o autocompasión, que no dignifica el valor que Dios ha colocado en cada persona. En el amor maduro, uno debe aprender a dar pero también a recibir afecto. La Biblia dice que nosotros “le amamos a Él, porque Él nos amó primero” y que “todo lo que el hombre sembraré eso también segará”; y esto no significa que no debemos dar puntada sin hilo, sino que para que exista una relación de amor maduro debe ser de mutuo beneficio y no de un solo lado. Dar sin esperar recibir es sólo una parte de la verdad, porque todo el que da, recibe, Lucas 6:38.

martes, 6 de julio de 2010

LOS LENGUAJES DEL AMOR

INTRODUCCIÓN
De acuerdo a como se entiende actualmente el amor es básicamente un sentimiento, profundo, íntimo, personal, y frente al cual generalmente no se tiene el control. Este sentimiento trae consecuencias tanto si lo tengo como si no lo experimento. Mucho de nuestra estabilidad emocional y mental depende de que amemos y nos sintamos amados. La forma como lo experimentemos o nos relacionemos de acuerdo a ese sentimiento puede traer consigo sentimientos de inferioridad, culpabilidad, dificultades de relacionarse con otros; o todo lo contrario, si es que hemos sentido esa ausencia de amor o viceversa. Los sicólogos dicen que es una necesidad primaria en el hombre, difícil de expresar pero que está siempre presente. La Biblia habla de él en prácticamente cada uno de sus libros y aún tiene un libro dedicado al Amor de pareja, Cantar de los Cantares y un capítulo al cual se le ha titulado “El Himno al Amor”, 1 Corintios 13; en este capítulo el Apóstol Pablo expresa que son 3 las virtudes que permanecen pero que la mayor de ellas es el Amor.

Desde tiempo antiguos las historias o cuentos que leemos sobre relaciones de amor, son cuentos de hadas, donde una vez que se adquiere ese sentimiento y encontramos la reciprocidad en la pareja, llegamos a la conclusión que podemos vivir “felices para siempre”. Sin embargo cuando enfrentamos la realidad nos damos cuenta que definitivamente no era tan cierto el asunto, ya que así como este sentimiento vienen de un momento a otro, en ocasiones puede también desvanecerse más pronto de lo que pensábamos. Las razones pueden ser varias como lo veíamos en un tema anterior sobre los problemas que afectan nuestra relación de pareja. Pero en esta ocasión quiero compartir en base al Libro de “Gary Chapman” LOS LENGUAJES DEL AMOR, un aspecto que deberíamos tomar en cuenta para que mantengamos la mayor virtud que menciona el Apóstol Pablo.

Deseo además mencionar algunos aspectos previos que vale la pena considerar antes de pensar en que puede salvar nuestra relación de pareja:
1. Quitar de nuestra vida la actitud Adámica que la culpa la tiene el otro. Mientras todo iba bien en el Paraíso, Eva era para Adán “carne de su carne y hueso de sus huesos”; pero cuando ambos estuvieron en problemas, para Adán la culpa la tenía Eva y para Eva la culpa la tenía la serpiente; pero Dios que es un Dios justo le da su sentencia a cada uno. Cuando un hogar tiene problemas siempre hay una responsabilidad compartida, así que no evadamos nuestra responsabilidad y veamos este tema como tratando de encontrar la parte que me toca sin estar juzgando a nadie.
2. Recuperar nuestra actitud de fe con la que iniciamos esta aventura del Amor con nuestra pareja. Ninguno de nosotros se casó calculando que esto iba a durar 2,5 o 10 años. Todos nosotros entramos a nuestra respectiva relación pensando que sería hasta que la muerte nos separe. El Apóstol Pablo señala que debemos despojarnos del viejo hombre y revestirnos del nuevo. Me despojo de mi actitud de crítica y me revisto de una actitud de fe. Dios que es el creador del matrimonio lo hizo para que nada ni nadie nos separe y Él está dispuesto a hacerlo con el suyo si usted se pone de acuerdo con Él que esto ¡sí es posible!

El libro que vamos a revisar, y que de paso aconsejo que lo pueda adquirir, nos hace dar buena cuenta de lo que ya la Biblia nos dice desde la creación del hombre, hecho a la imagen y a la semejanza de Dios, y Él es único, no hay otro como Él en todo el Universo. Igualmente nosotros, podemos provenir del mismo hogar, los mismos padres, las mismas comidas, las mismas escuelas pero aún así ser totalmente diferentes, inclusive en nuestra manera de dar y recibir afecto. Esto se acentúa aún más en la pareja porque provienen de hogares diferentes, costumbres diferentes, escuelas diferentes, etc. A la manera de dar y recibir afecto es a lo que Gary Chapman llama los “Lenguajes del Amor” y los resume en 5, (Palabras de afirmación, Tiempo de calidad, Recibiendo regalos, Actos de servicio, Toque físico), los que iremos revisando uno a uno en este blog.

Pero hablando de idiomas en sentido secular, si dos personas hablan diferentes lenguajes, por más que tengan buenas intenciones, un sano corazón y derrochen mucho esfuerzo y energía, sencillamente no se van a entender y terminarán frustrados y desanimados. Con relación al lenguaje del amor, puede que a mí me agrade hablar de manera tierna y cariñosa a mi pareja, con palabras dulces y románticas; pero que tal vez el lenguaje que ella maneje para recibir afecto sea el de tener actos de servicio y es lo que ella espera de mí para que le demuestre mi amor, ya que desde su perspectiva “las palabras se las lleva el viento”. Si cada uno persiste en mantener su propio lenguaje, nunca llegaremos a un entendimiento y pensaremos que la persona con la que nos casamos tal vez no nos ame. Entonces el objetivo de este libro es ayudar a descubrir cuál es el lenguaje primario de tu cónyuge y ayudar también a expresar tu amor en ese lenguaje.

jueves, 3 de junio de 2010

VOLVIENDO AL PRIMER AMOR


Después de la salvación una de las cosas más importantes es mantener una muy buena relación matrimonial. La Biblia compara nuestra relación con Dios como nuestra relación con nuestro cónyuge y así como nuestra relación con Dios debe ser excelente, nuestra relación con nuestra pareja debe ser tal en calidad que sea un buen ejemplo de nuestra relación con Dios. Podemos cometer el error de creer que tenemos una buena relación con nuestra pareja porque vivimos juntos, trabajamos y porque de vez en cuando salimos a pasear pero Apocalipsis 2:1-7, nos muestra que uno puede ser muy fiel, muy esmerado, muy perseverante, muy sufrido, muy correcto pero muy sin amor para con nuestra pareja.

Según Deut. 6:4-6, la clave para una buena relación con Dios no es portarse bien, o hacer buenas obras, sino que es amarlo, ósea, es una disposición del corazón, y no exterior. Es fácil poder “demostrar’ que amamos a Dios, pero no amarlo en espíritu y en verdad, Juan 4:23, igualmente sucede en nuestra relación con nuestra pareja. Que Dios nos ayude a ser cónyuges que no fingen o mienten en su amor, sino que aman de verdad, con la intensidad de su primer amor.

I. QUÉ NO ES EL PRIMER AMOR
A. No es cumplir ordenada, disciplinada y esforzadamente con nuestras responsabilidades,
Apoc. 2:2 “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia”
B. No es mi capacidad para darme cuenta sobre las cosas que pueden estar dañando mi relación matrimonial, Apoc. 2:2 “y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos”
C. No es nuestra capacidad para “soportar” a nuestra pareja o para manifestar una abnegada resistencia frente a la crisis, Apoc. 2:3 “y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado”.

II. QUÉ ES EL PRIMER AMOR
Cuando nos enamoramos de nuestras esposas y comenzamos a salir con ellas, de hecho hasta la boda y por un periodo después, hacemos cosas especiales, preciosas y buenas para ellas. Constantemente les decimos que las amamos. Hacemos cosas graciosas e ilógicas sólo para expresarles a ellas nuestro amor. Nos preocupamos por ellas y siempre estamos pensando en como agradarlas. Sentimos una libertad increíble dentro de nuestro amor para ellas.
A. Honestidad
Los novios y los recién casados, se aman unos a otros con un amor no fingido, Jer. 2:2, “así ha dicho Jehová: “Me acuerdo de ti, de la lealtad de tu juventud, del amor de tu noviazgo”. El amor surge de manera natural, sin esfuerzo, sin presiones.
B. Entusiasmo
En el original implica Entero, emoción, deseo ardiente. Se está pendiente de una palabra suya de afecto, de una sonrisa, una mirada, una llamada de teléfono. El tiempo parece muy corto en su presencia y muy largo en su ausencia; la vida gira en torno a cuándo se producirá el próximo encuentro con el ser amado. Nos descubrimos más generosos y volcados que nunca: satisfacer, sorprender y agradar al otro se convierte en la mayor ilusión.
C. Perspectiva de Intimidad
Se desea estar el máximo posible del tiempo con la persona amada, incorporarlo a nuestro mundo, a nuestra vida. Se busca contacto a través de la piel, la mirada, se busca su proximidad, sentir su energía. Pasamos horas y horas y horas caminando en las calles de nuestra ciudad bajo las estrellas de la noche, agarrados de las manos y conversando. Pasamos tanto tiempo juntos, llegando a conocernos el uno al otro y desarrollando ese amor tan bonito y único, lo cual Dios nos había puesto juntos para disfrutar. No es estar enamorado de lo que puedo recibir de, sino enamorado de la misma persona.

III. EL PRIMER AMOR NO SE PIERDE SINO SE DEJA
Apoc. 2:4 Dice que lo que Dios tiene contra nosotros es que hemos DEJADO nuestro primer amor. Si, todavía amamos a nuestro esposo o esposa, pero hemos dejado de hacerlos nuestro primer amor. Hemos dejado la simplicidad y la libertad de estar enamorados, hemos dejado de seguir abriendo nuestros corazones cada vez más para recibir el amor, y hemos dejado el seguir expresando nuestro amor. La diferencia está en que olvidar no implica una acción voluntaria, el haber dejado sí.

Pero ¿Cómo, cuándo y por qué sucedió? La respuesta es que motivados por ciertas actitudes, experiencias, palabras que nosotros vimos o vivimos con nuestra pareja, fuimos tomando decisiones de ir dejando nuestro primer amor. En otras palabras, frente a situaciones desagradables que experimentamos con nuestra pareja, muchas veces vamos tomando decisiones que equivalen a ir dejando nuestro primer amor: “este hombre no se merece las atenciones que yo le doy”; “ni más vuelvo a desear tener vida sexual con el (ella)”; “ni más voy a confiar en este hombre”, etc.

IV. VOLVIENDO AL PRIMER AMOR
El mensaje es claro y según Apoc, 2:5 son 3 cosas las que tenemos que hacer:
1. Recordar de donde hemos caído
Cómo hemos visto anteriormente, hubo algo que nos hizo dejar nuestro primer amor, debemos identificar y solucionar esa situación porque mientras esté allí será como unas cenizas que apagan el fuego al momento de encender una vez más la llama del amor
2. Arrepentirnos
Esto indica 2 cosas, la primera es un arrepentimiento delante de Dios y de nuestra pareja, porque quebrantamos el pacto matrimonial que habíamos hecho (en las buenas y en las malas, en salud y en enfermedad, prometo amarlo(a) hasta que la muerte nos separe. El otro sentido de arrepentimiento es como cambio de manera de pensar; si yo sigo pensando que yo tengo todo el derecho de dejar las manifestaciones de mi primer amor porque algo no me gustó, será muy difícil edificar una relación
3. Volver a hacer las primeras obras
Retomar todo lo que hacíamos cuando experimentamos nuestro primer amor, (pero recuerde que este paso es en tercer lugar), si solo damos este paso y no los otros, más rápido que lento volveremos a decepcionarnos y a cerrar nuestro corazón. Si por fidelidad y obediencia empezamos a hacer las primeras obras, Dios se encargará de colocar los sentimientos respectivos.

CONCLUSIÓN
Es imposible mantener una relación de pareja creciente si tenemos en nuestro corazón un “doble ánimo”, así sólo estaremos engañándonos a nosotros mismos, de que tenemos una buena relación familiar y estaremos expuestos de manera más vulnerable a los ataques del diablo.

lunes, 25 de agosto de 2008

LAS PREGUNTAS DEL AMOR

Aquí hay algunas preguntas sobre el tema de “Enamoramiento y Noviazgo” que por razón de tiempo no alcancé a contestar en mi visita a la IEP de Satipo, pero que a través de este medio espero aclarar sus inquietudes. En todo caso si desean hacerme llegar algunas otras inquietudes pueden escribirme al mail: josuemedinam@gmail.com:

1. ¿Cuál es el tiempo aproximado para el noviazgo?

Un lema que a mi me parece saludable es “Amistades largas, Noviazgos cortos y Matrimonios para toda la vida” y la razón es que mientras más tiempo dure un noviazgo, será más fácil estar expuesto al contacto físico y por lo tanto a la tentación sexual. El noviazgo debe ser para empezar a prepararse para el matrimonio, afinando los principios a seguir en la vida familiar y también para preparar todo lo necesario para la boda. Considero que un promedio de 2 años es suficiente para eso.

2. ¿Debe el joven buscar esposa o debe dejar todo en las manos de Dios?

Proverbios 18:22 dice "El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová" y Mateo 7:8 dice que el que busca halla. Lógicamente que esta búsqueda debe ser en el Señor, no va a estar por allí mirando a todas las hermanas de la Iglesia y “probando” a ver si ella es o no es, o para hacerlo “más espiritual” el clásico: “deseo estar contigo y vamos a orar para ver si Dios confirma si somos o no el uno para el otro” y mientras eso aprovechas el pánico y empiezan los abrazos, besos, caricias y muchas veces algo más. La búsqueda debe ser en primer lugar en oración específica y de acuerdo a lo que tú necesitas y no sólo a lo que te gusta. Una vez que te has puesto de acuerdo con Dios sobre lo que necesitas y se lo pides, viene el estar tranquilo pero a la vez atento ya que Dios honrará tu fe y te peritirá conocer a la persona que anhela tu corazón. Salmo 37:4

3. ¿Qué debe hacer la mujer para iniciar un noviazgo?

Si el hombre es el que busca, la mujer es la que se deja encontrar. Creo que al igual que el varón ella debe de tener muy claro, delante de Dios, el tipo de hombre que no sólo desea sino que necesita. Luego ella debe dejarse encontrar y eso tiene que ver con su presentación, su trato, sus relaciones de amistad pura y su amor, temor y servicio al Señor.

4. ¿Puedo orar por alguien que ha iniciado recientemente una relación sentimental con otra persona?

Las oraciones por la persona que deseas como tu compañero(a) NO SON CON NOMBRE ESPECÍFICO, eso no es a lo que llamamos oración específica: Señor, envíame la persona que Tú tienes para mi vida pero por favor que sea Rosita!!!!!!! Debes orar por el tipo de persona que necesitas, no por una persona en particular. Cuando eres sincer(a) delante de Dios, Él siempre te sorprende y sobrepasa tus expectativas.

5. ¿Qué puedo hacer si la persona con la que terminé una relación desea volver conmigo?

La pregunta no es si debo volver con alguien con quien he terminado sino si ésa es la persona de Dios para mi vida. Si es así, entonces está bien que reinicien pero esta vez lleven su relación con madurez para que enfrenten juntos las dificultades. Si no es así, entonces, por más que te ofrezca bajarte el cielo con estrellas y todo, o que te amenace que si no regresas con él se va a tirar del 10° piso, (de pasada llama al 911), No lo aceptes, porque fuera de la voluntad de Dios nuestras vidas van camino a la frustración y al fracaso.

6. ¿Qué sucede cuando 2 personas son de diferentes Iglesias?

Si uno de ellos es de una Iglesia evangélica y el otro no, entonces estamos hablando de un relación mixta que está prohibida por la Biblia y que además vemos ejemplos como los de Sansón y Salomón que definitivamente terminaron mal. Si son evangélicos ambos pero de diferente denominación, deberían tener mucho diálogo para que Dios vaya unificando criterios ya que si esto no es posible, la relación tendrá más dificultades de lo que normalmente tiene. Si llegan a ponerse de acuerdo lo correcto es que ambos, (en mayoría de casos al momento de casarse), asistan a una sola iglesia no por presión sino por mutuo y armonioso acuerdo.

Bien espero haber cumplido con mi compromiso y es mi deseo servirlos en lo que esté a mi alcance.