Comunicación en el matrimonio es poder expresar o transmitir libremente los pensamientos, inquietudes, problemas, dudas, con sencillez y honestidad, teniendo en el cónyuge un buen receptor. Es indispensable para el éxito en nuestras relaciones. Sin comunicación no se llega a ningún lado, la más mínima de las relaciones necesita de una comunicación efectiva para llevarse a cabo. El diálogo es para el amor lo que la sangre es para el cuerpo. Cuando el diálogo desaparece, muere el amor y nace el resentimiento y el odio. Restablecer el diálogo puede devolver la vida a una relación muerta.ETAPAS
1. Comunicación periférica o tangencial. Es la comunicación que sólo roza la naranja, que se limita a las preguntas de sucesos externos o de terceras personas.
2. Es cuando se expresa lo que piensa sobre un evento o situación política, religiosa u otros. Necesitamos penetrar la cáscara de la naranja, esa piel a veces un poco dura que le cubre y protege.
3. Es cuando abrimos nuestro corazón. Esa piel delgada color blanco que cubre los gajos de la naranja, suave pero amarga, es la expresión de sentimientos. Cuando empezamos a abrir nuestro corazón a una comunicación más profunda, expresando emociones, “me siento sólo”, “tengo problemas”, “he fracasado y me duele mucho”, “me sentí muy feliz al ver jugar hoy nuestro hijo”, suele surgir situaciones amargas o difíciles de manejar, no nos gusta que nuestra pareja se entere de nuestras debilidades ni temores, de nuestras áreas frágiles,
4. Es llegar al nivel de acuerdo y ayuda mutua. Es el diálogo sobre las intenciones y decisiones grandes de la vida en común: el amor, la fidelidad, los hijos. La pulpa de la naranja. La comunicación profunda, sincera e íntima que permite el conocimiento de todas nuestras áreas sin ocultar nada a nuestra pareja, se acaban las zonas oscuras, ya no hay secretos que nuestra pareja no debe saber, decimos como nos sentimos ante diferentes situaciones, expresamos lo que deseamos, lo que nos gusta o disgusta en nuestra relación, ya sea conductas que se repiten, hábitos no controlados y aún situaciones en nuestra relación sexual que muchas veces no se mencionan por falta de comunicación o por no haber aprendido a comunicarse desde el corazón al corazón. La palabra nos dice que Adán y Eva estaban desnudos y no se avergonzaban, ellos eran trasparentes, tenían un corazón abierto uno al otro.
INGREDIENTES
1. Escuchar; Proverbios 18:13 Santiago 1:19
2. «Mirarse» mientras se habla
3. Repetir
4. Responder
5. Adecuar el comportamiento a la palabra
6. Valentía
7. Espíritu positivo
8. Búsqueda sincera de la verdad
Gary Chapman escribió un libro con este título y describe las 5 maneras de comunicarnos en amor hacia nuestra familia, cada uno de nosotros tiene su propio lenguaje y en la medida que conozcamos el nuestro y el de nuestra familia podremos mejorar nuestros niveles de comunicación.
1. Palabras de afirmación
2. Tiempo de Calidad
3. Recibir Regalos
4. Actos de Servicio
5. Toque físico




